Y al abrir los ojos estabas ahí, aun dormida, con el cansancio de haber pasado la noche entre monólogos largos de tus sueños que sentías reales.
Me mirabas en cada frase, te tranquilizaba mi voz cerca, volvías a acostarte y te contaba un cuento, de esos de hadas y brujas, esos que tanto te gustan.
Hasta mañana amor... acaso te he dicho que te quiero? Es decir: te he dicho que te quiero cuando estas despierta? Si, lo hice, mil veces, en cada caricia, en cada beso, en cada mensaje de texto que me acerca a ti cuando no te veo... Lo he hecho y lo sabes!
Te reacomodas entre las sábanas, los brazos extendidos, el cabello en las almohadas, con los labios secos que se humedecen con mis besos... Me abrazas y te protejo entre mis brazos, del frío, de la distancia, de las dudas y los miedos. Tan humana como divina, tan imperfectamente hecha que pareciera que te hicieron para mi.
Hace frío, tiemblas y te acercas aun mas, para esquivar estos fríos que solo las pieles amainan, el desconsuelo de saber que no duermes tranquila, de sentir que el viento gélido te toca mas que mis manos. Entonces enciendo una vela, miro tu piel cercenada y solo eso puedo hacer, contemplarte.
Descansas con una sonrisa, como si soñaras con duendes y selvas! Eres preciosa. Daría todo por que no tuvieras nunca un aliento de tristeza... Te susurro lo mucho que me gusta amarte, sonríes, siento como si en verdad me escucharas.
Brisa fresca, como la misma amazonia, que todos saben donde esta pero nadie la conoce bien.
Que afortunado soy!
Conocer cada día sus montañas, sus raíces, sus ríos, su tierra... Sin perder un espacio de geografía sin recorrer, el aire puro de afecto con cada respiración... Vuelves a moverte! Que caos! Todo cambia, eres nueva, vuelvo a ti para reconocerte, como un deja vu de otra vida, hace unos segundos vivida.
Es todo, no hay palabras, despiertas, me buscas a tu lado, y con un sobresalto me encuentras mirándote. Pero que haces? Me tocas, me atraes, me besas y duermo tranquilo al saber que me amas tanto como te amo yo, por lo menos esas horas que faltan para el amanecer!!!
Me mirabas en cada frase, te tranquilizaba mi voz cerca, volvías a acostarte y te contaba un cuento, de esos de hadas y brujas, esos que tanto te gustan.
Hasta mañana amor... acaso te he dicho que te quiero? Es decir: te he dicho que te quiero cuando estas despierta? Si, lo hice, mil veces, en cada caricia, en cada beso, en cada mensaje de texto que me acerca a ti cuando no te veo... Lo he hecho y lo sabes!
Te reacomodas entre las sábanas, los brazos extendidos, el cabello en las almohadas, con los labios secos que se humedecen con mis besos... Me abrazas y te protejo entre mis brazos, del frío, de la distancia, de las dudas y los miedos. Tan humana como divina, tan imperfectamente hecha que pareciera que te hicieron para mi.
Hace frío, tiemblas y te acercas aun mas, para esquivar estos fríos que solo las pieles amainan, el desconsuelo de saber que no duermes tranquila, de sentir que el viento gélido te toca mas que mis manos. Entonces enciendo una vela, miro tu piel cercenada y solo eso puedo hacer, contemplarte.
Descansas con una sonrisa, como si soñaras con duendes y selvas! Eres preciosa. Daría todo por que no tuvieras nunca un aliento de tristeza... Te susurro lo mucho que me gusta amarte, sonríes, siento como si en verdad me escucharas.
Brisa fresca, como la misma amazonia, que todos saben donde esta pero nadie la conoce bien.
Que afortunado soy!
Conocer cada día sus montañas, sus raíces, sus ríos, su tierra... Sin perder un espacio de geografía sin recorrer, el aire puro de afecto con cada respiración... Vuelves a moverte! Que caos! Todo cambia, eres nueva, vuelvo a ti para reconocerte, como un deja vu de otra vida, hace unos segundos vivida.
Es todo, no hay palabras, despiertas, me buscas a tu lado, y con un sobresalto me encuentras mirándote. Pero que haces? Me tocas, me atraes, me besas y duermo tranquilo al saber que me amas tanto como te amo yo, por lo menos esas horas que faltan para el amanecer!!!
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